Esta semana se cumplen 30 años de la muerte de Rock Hudson y 60 de
la de James Dean. Del primer ya sabemos que era homosexual, al segundo
siempre le persiguió el rumor. Pero no eran los únicos.
Cary Grant y Randolph Scott. De cara a la galería, buenos amigos.
© Cordon Press
Tal día como hoy en 1955 el mundo se despertó con un ídolo menos:
James Dean. Y el 2 de octubre, viernes, se cumplirán 30 años desde que
el mundo perdió a Rock Hudson.
El actor, protagonista de Pijama
para dos y Gigante (junto a Dean) murió a los 59 años a consecuencia del
sida, tres meses después de haber anunciado que padecía esta enfermedad
en una rueda de prensa en París. Hudson, prototipo del hombre
viril estadounidense durante los años cincuenta y sesenta, fue la
primera estrella conocida que mantuvo su homosexualidad escondida y
sucumbió al SIDA. Coincidiendo con este luctuoso aniversario, repasamos
los armarios de la edad de oro de Hollywood y a un grupo de actores que,
como el propio Hudson, se vieron obligados a llevar una doble vida: de
cara a la galería eran estrellas dentro del
star system que
llevaban la vida clásica que el público esperaban de ellos. Pero de
puertas hacia adentro llevaban la vida libre y verdadera que ellos
esperaban de sí mismos.
Rock Hudson (1925-1985)
El pasado mes de abril Lee Garlington, extra de cine y corredor de bolsa jubilado, rompió su silencio en la revista People y
confesó que había sido amante de Rock Hudson desde 1962 hasta 1965.
Y explicaba cómo ocultaban aquella relación yendo juntos a estreno de
cine, aunque con mujeres como acompañantes, o apagando el motor del
coche en el último tramo de calle donde vivía el actor para que los
vecinos no le oyeran no le vieran llegar por la noche. «
Nadie en su sano juicio habría salido del armario en aquella época. Habría sido un suicidio profesional», aseguraba Lee.
Hudson, con su 1,95 de altura, fue uno de los intérpretes más
adorados por ejércitos de fans que jamás le habrían perdonado su
homosexualidad. Consciente de esta realidad,
los productores le inventaban relaciones con Natalie Wood, Gina Lollobrigida o Liz Taylor.
Su representante, Henry Wilson, le buscó una esposa (su secretaria,
Phillys Gates) cuando a mediados de los cincuenta empezó a rumorearse
que el viril Hudson podría ser homosexual. La pareja se casó en 1955,
pero aquel matrimonio tenía las horas contadas. En 1958 Rock y Phillys
se separaron.
El divorcio le costó a Rock Hudson unos cuantos millones para evitar que Phyllis explicara detalles de su vida sentimental.
Ramón Novarro (1899-1968)
El primer actor mexicano que logró éxito en Hollywood fue una de las mayores estrellas del cine mudo, cuyo papel en
Ben Hur
(la versión de 1925) causó sensación a causa de su escueto vestuario. A
Novarro el paso al cine sonoro no le provocó ningún complejo o
problema. Al contrario. En 1931 rodó junto a Greta Garbo el clásico
Mata Hari. Pero m
ientras
los focos le eran favorables y él se convertía en el «latin lover» por
excelencia, su vida privada era una tormenta de contradicciones y
angustia por el conflicto que vivía entre su catolicismo exacerbado y su
homosexualidad.
A partir de mediados de los años treinta su carrera empezó a decaer
al negarse a contraer matrimonio para acallar los rumores sobre su
tendencia sexual.
Novarro, del que se dice que vivió un intenso
idilio con Rodolfo Valentino, murió asesinado en 1968 por dos jóvenes
que se dedicaban a la prostitución y que lo mataron pensando que en su
casa iban a encontrar una cuantiosa suma de dinero. Sólo hallaron un botín de 45 dólares.
Cary Grant (1904-1986)
Este precursor de George Clooney, uno de los actores preferidos de
Hollywood desde los años treinta hasta los sesenta, mantuvo una discreta
vida privada y, según señalan varios autores, mantuvo en secreto su
supuesta homosexualidad. William McBrien, en su biografía sobre el
músico de jazz
Cole Porter, dice que
éste y Grant eran asiduos de una casa de citas de hombres que estaba en el Harlem neoyorquino.
Recientemente se ha presentado un documental de la directora Gilian Armstrong, titulado
Women he’s undressed que revela cuál fue uno de los primeros amores del protagonista de
Historias de Filadelfia, Arsénico por compasión o
Atrapa a un ladrón:
el australiano Orry-Kelly, diseñador de vestuario, que ganó tres Oscar y que conoció a Grant cuando llegó a EEUU.
Los dos vivieron en el Greenwich de Nueva York antes de triunfar en sus
respectivas carreras, antes de que Cary, obsesionado por ocultar su
homosexualidad, abandonara a su amante y se casara con la primera de sus
cinco esposas.
Otro de los grandes amores del actor fue el intérprete Randolph
Scott, con quien supuestamente vivió un romance intermitente que duró
doce años. Sin embargo y
a pesar de que la columnista de
Hollywood Hedda Hopper se refirió en más de una ocasión a su
bisexualidad, algunas de sus exmujeres y su única hija, Jennifer,
siempre han negado que Cary fuese gay.
Tyrone Power (1914–1958)
Tenía 44 años cuando murió durante un rodaje por un fallo cardiaco
fulminante. Y dejaba tras de sí una estela de amantes –hombres y
mujeres– considerable. Su grupo de amigos gays no era un grupo
cualquiera. Incluía al
director George Cukor, a actores como Cary Grant y al magnate bisexual Howard Hughes. Entre sus romances se cuentan el compositor
Lorenz Hart y su colega César Romero,
aunque todos los libros que se han escrito sobre él coinciden al decir
que el gran amor de su vida fue un modesto técnico que trabajaba en la
20th Century Fox, con quien vivió una relación sentimental que duró
décadas.
Pero, como muchos actores de aquellos años, Tyrone pasó por el altar
para satisfacer a las productoras que lo contrataban. Se casó en 1938
con la estrella francesa Annabella, con la que rodó la película
Suez; en 1949 le dio el «sí, quiero» a Linda Christian, madre de sus dos hijas
Romina (1951) y Taryn (1953); y en 1958, a
Debbie Smith.
Nueve meses después de la boda, nació Tyrone Power Jr., el hijo
póstumo del actor, que murió en Madrid, el 15 de noviembre de 1958,
durante el rodaje de
Salomón y la reina de Saba. Como explica el gigoló Scotty Bowers en su libro
Servicio completo. La secreta vida sexual de las estrellas de Hollywood:
«Las mujeres se derretían por él y se acostaba con ellas, pero prefería
con mucho a los hombres. Me llamaba a menudo y me pedía que le mandara a
un jovencito».
Montgomery Clift (1920-1966)
Algunos papeles que interpretó, como el de Mathew Garth, en el western
Río Rojo, son la causa de que Montgomery Clift se convirtiera en un icono gay.
Patricia
Bosworth, su biógrafa, escribió que «antes del accidente de coche que
sufrió en 1956, mantuvo numerosos idilios con hombres y con mujeres». Aquello cambiaría tras el siniestro, que empujó al protagonista de
Un lugar en el sol, Yo confieso y
De aquí a la eternidad a una adicción incurable por los fármacos y el alcohol, que le acompañaría hasta su muerte en 1966.
Entre esa lista de amantes están el coreógrafo de
West side story, Jerome Robbins y su secretario, Lorenzo James. «
Nunca
admitió conmigo que era homosexual, y yo fuí su amante. Puede parecer
extraño, pero no estoy seguro de que fuera exclusivamente homosexual,
puesto que era capaz de mantener relaciones eróticas con personas de los
dos sexos».
Dirk Bogarde (1921-1999)
Si hay un papel asociado a este actor británico, éste es el del
compositor de mediana edad Gustav von Aschenbach de la película de
Luchino Visconti
Muerte en Venecia (1971), obsesionado con el
adolescente y andrógino Tadzio. Pero Bogarde, que había participado en
la Segunda Guerra Mundial, se hizo popular en los años cincuenta,
gracias al papel de Simon Sparrow, el elegante médico de la serie Doctor
in the house (El médico en casa), antes de interpretar papeles más
exigentes en filmes como
Portero de noche o
Víctima.
Precisamente
en esta última cinta, estrenada en 1961, Dirk encarnaba a un abogado de
éxito, a punto de convertirse en juez, que, aunque está casado, es gay.
Bogarde nunca contempló la posibilidad de contraer matrimonio en la
vida real para ocultar su homosexualidad, un hecho que, probablemente,
hizo que en Hollywood le dieran pocos papeles, y mantuvo una larguísima
relación con su manager, Anthony Forwood.
Antes de morir, hizo desaparecer la mayor parte de sus papeles personales, sus fotografías y sus cartas.
Lo único que salvó de la quema fue una colección de películas caseras,
que grabó desde finales de los años cincuenta hasta los setenta y
que muestran escenas de su vida cotidiana al lado de Forwood, que murió
en 1987.
James Dean (1931-1955)
El mito rebelde de Hollywood siempre ha estado envuelto en polémicas
acerca de su tendencia sexual. Pero el guionista William Blast ha sido
bastante claro al respecto en su biografía
Sobreviviendo a James Dean
(2006), cuando explica que estuvo saliendo con James cinco años, que
fueron compañeros de habitación y que mantuvieron relaciones sexuales. «
Fui
a la Universidad de Winsconsin y posteriormente me trasladé a la
Universidad de California, en Los Ángeles. Allí me convertí en el amigo
íntimo y compañero de habitación del todavía desconocido y próximo actor
James Dean».
Aqui James Dean en una foto totalmente inocente y sin relacion con el resto del articulo.
También Paul Alexander, autor de la biografía de Dean
Boulevard of broken dreams (1995),
ha
asegurado que James Dean era homosexual y que los primeros intentos del
actor por acceder al mundo de Hollywood estuvieron vinculados a algunas
relaciones homosexuales con directores que le prometían papeles en sus
películas. Entre los amantes que habría frecuentado, Alexander
cita a Rogers Brackett, director de radio para una agencia de
publicidad, con quien Dean convivió varios meses y que fue quien le
recomendó que le acompañara a Nueva York en 1951. Fue allí donde Dean
logró dar sus primeros pasos en el mundo del teatro y la televisión. Por
cierto que, años más tarde, cuando el actor de
Al este del Edén reconoció que había convivido con Brackett, pero como padre e hijo, éste comentó: «
Si fue una relación de padre e hijo, también fue incestuosa».
Anthony Perkins (1932-1992)
Inmortalizado gracias a su papel en la película de Alfred Hitchcock
Psicosis,
Perkins fue uno de los actores más misteriosos de Hollywood.
Supuestamente fue amante del fotógrafo Christopher Makos; del bailarín
Rudolf Nureyev; del compositor de
Sweeney Todd, Stephen
Sondheim, y del coreógrafo Grover Dale, con quien mantuvo una relación
estable de seis años hasta que decidió abandonarle para casarse.
Vamos... sabes que tu tambien lo deseas...
Perkins contrajo matrimonio en 1976, con la fotógrafa Berry Berenson
(hermana de Marisa Berenson), con quien tuvo dos hijos, Oz y Elvis, y
que falleció en los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva
York. En su madurez, Perkins confesó que había sido exclusivamente
homosexual casi hasta los cuarenta años. Entonces, en 1972, conoció a la
actriz Victoria Principal y vivió un romance con ella.
El actor murió en 1992 a causa del sida. Tenía 60 años.
Fuente