O en cualquier película donde se utilicen
armas de fuego, un detalle sistemáticamente presente pero difícil de superar:
la ausencia de retroceso en un arma de fuego. El retroceso se debe al empuje de
una masa, el proyectil. La energía que impulsa el arma hacia adelante también
se devuelve hacia atrás, y se asume que la pistola se eleva o que el fusil
retrocede. Esto nunca se ve realmente, lo que crea la ilusión de que se pueden
disparar tiros precisos con una facilidad infantil y, sobre todo, sin dolor.
Sin proyectil, no hay empuje. Y aqui unas imagenes reales que muestran como deberia ser:






